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19 de febrero de 2016

ASOMOBI: Café y Turismo en Biolley de Buenos Aires

Marvin Blanco M. 
En el distrito de Biolley del cantón de Buenos Aires existe la Asociación de Mujeres de Biolley (ASOMOBI) quienes se dedican a la cultivo de café orgánico. Con mucho esfuerzo un grupo de mujeres de la localidad lograron establecer una planta para el beneficiado y tostado del café. Posteriormente construyeron una posada para ofrecer hospedaje a los visitantes al Parque Internacional La Amistad (PILA). 

El albergue tuve oportunidad de conocerlo en el año 2010 con motivo de una visita que hice con los participantes de un curso de "Elaboración de proyectos turísticos" que estaba impartiendo a miembros del Grupo de Acción Territorial del Sur (GAT-Sur).
Lamentablemente, en 2012 sufrieron un incendio que consumió totalmente el edificio, pero las mujeres persisten en su proyecto y están buscando recursos para levantarlo de nuevo. La foto del recibidor era una pintura que estaba en la posada.
Actualmente ofrecen un tour de café en sus instalaciones, además, varias caminatas hacia el PILA y tour de observación de aves.

Para llegar a Biolley se sigue la interamericana sus hasta Paso Real, donde se toma el desvío a San Vito, de ahí se sigue la carretera hasta Tablas donde se toma el desvío a la izquierda por calle de lastre, se pasa el puente del río Coto Brus y se toma desvío a la izquierda para llegar al beneficio. También, se puede seguir hasta la comunidad de Biolley y tomar otro desvío a la izquierda hasta la planta de ASOMOBI.

2 de febrero de 2016

La Feria del Café de Frailes: sinónimo de organización


German Masís M.   La versión 2016 de la Feria del Café, confirma nuevamente que ésta es una actividad de un alto nivel de organización, con una muy buena divulgación y un amplio apoyo de entidades patrocinadoras, dirigida al disfrute de los visitantes y de todos los miembros de la comunidad. Liderada por el Centro Agrícola Cantonal y con la intervención de una gran cantidad de jóvenes asistentes con sus camisas color naranja alusivas y sus instrumentos de comunicación, se nota de inmediato una fuerte logística, resultado de una preparación previa iniciada muchos meses antes del último fin de semana del mes de enero.

Desde el ingreso a la comunidad de Frailes y la disposición del parqueo de vehículos distribuido por las calles de la misma, en manos de organizaciones locales como el colegio del lugar, hasta la colocación de los brazaletes de ingreso y la ubicación de los diferentes servicios de seguridad,  asistencia de la Cruz Roja y sanitarios, queda la impresión de que todos los aspectos organizativos están controlados.

Ya dentro del campo ferial en la plaza de deportes, la alegría y la atención a los visitantes queda plasmada en el programa de actividades, que en el caso del día domingo, comienza con un bloque infantil con la participación payasos y música folklórica, pasando luego a una exposición de barismo de jóvenes expertos, cocina con platillos que incorporan café y una serenata y un concierto bailable para los más grandes.

En el recorrido por las áreas de la feria, es importante ubicar una zona especializada sólo en stands con tipos y marcas de café de la zona y productos vinculados al disfrute de un café en el sitio, la compra de éste y de productos vinculados a la producción del café.

En el sector central del campo, una buena cantidad de stands para la venta de productos derivados del café, como queques y repostería, adornos y bisutería, pinturas y decoraciones, variedad de corredores de café y todos los equipos para disfrutar de un buen café.

El sector de las comidas, muy bien dispuesto y señalizado, con comidas y bebidas tradicionales, como almuerzos del cafetal, panes, bizcochos, tortillas y para algún gustillo especial truchas, pizzas y refrescos de diversos sabores.

La afluencia de visitantes fue muy amplia y multitudinaria durante todo el día, quienes abarrotaban los stands y el área de comidas, haciendo que por momentos se viera pequeño el campo ferial.  La degustación y compra de café obligaba a que se hicieran largas filas para el disfrute de una taza de café y para la adquisición de los tipos y marcas en exposición.

Consultando a algunos visitantes conocidos de Cartago, Aserrí y Desamparados, nos decían que esta feria se ha posicionado como la primera feria agroturística del año y como la mejor feria en una comunidad cafetalera del país, por su orden, organización y dinamismo, para satisfacción de los bebedores de café y los admiradores de la actividad cafetalera en todo el país.

15 de noviembre de 2015

V Foro Centroamericano de Agroindustria


El Foro Centroamericano de Agroindustria, es una iniciativa de universidades centroamericanas que imparten carreras relacionadas con la agroindustria, que buscan crear alianzas que permitan el intercambio de conocimientos y experiencias exitosas entre los diferentes actores de la cadena agroindustrial. Desde 2009 se ha logrado organizar cinco eventos en El Salvador, Nicaragua (2 ediciones) y Honduras. 

La quinta edición, celebrada en Santiago de Veraguas, Panamá, fue organizada por la Universidad Tecnológica de ese país entre el 14 y 16 de octubre, con la colaboración de FAO, MIDA, SENACYT y REDAR, entre otras instituciones. La Red de Agroindustria Rural (REDAR) es ejemplo de una Red que se ha mantenido en funcionamiento desde hace 22 años y surgió producto de un proyecto del Programa de Desarrollo Agroindustrial Rural (PRODAR) del IICA. A pesar del cierre administrativo del PRODAR en el IICA las acciones de cooperación en el tema se han mantenido, especialmente en la participación de especialistas en eventos y cursos de capacitación.

Bajo el lema "Innovación, productividad y competitividad, herramientas claves para el desarrollo de la agroindustria en Centroamérica", el foro convocó a delegaciones de estudiantes y profesores de universidades de Honduras, Nicaragua, El Salvador y Costa Rica, así como empresarios agroindustriales.  Entre los ponentes, participamos Francois Boucher de IICA-México, Gerardo Escudero, representante de IICA en Panamá, su servidor Marvin Blanco de IICA-Sede Central, Pilar Santacoloma, de la Oficina sub-regional de FAO; además de varios especialistas panameños y centroamericanos. 

En forma paralela se realizó una feria de productos agroindustriales y servicios de apoyo.

Más información: http://vforo-agroindustria.utp.ac.pa/

22 de octubre de 2015

SIAL de las queserías de Turrialba, Costa Rica

Con cierta frecuencia visitamos Santa Cruz de Turrialba para verificar los cambios en el SIAL quesero y conocer los proyectos en marcha. Mi contacto es siempre Carlos Víctor Gómez, pequeño productor, técnico zootecnista, comerciante, dirigente comunal y actualmente presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios (ASOPROA).  Esta vez (9 de setiembre de 2015) el motivo de la visita fue para que el subdirector general del IICA Mr. Lloyd Day conociera en la práctica como funciona un SIAL, en preparación de una conferencia que debe presentar en octubre en la Université Laval  (Colloque «Les systèmes territorialisés, source de diversité et outils d'intégration et de compétitivité»).

En la coordinación de la visita me informó Carlos Víctor que el punto de reunión sería en la nueva sede de ASOPROA, un antiguo restaurante que compraron y remodelaron. Ahora cuentan con mayor espacio para atención al público, sala de reuniones y venta de queso de los productores en proceso de certificación de la “DO Queso Turrialba”. El proceso de implementación del sello de DO va un poco lento, por una parte, por el tema administrativo a cumplimentar, las apelaciones de la empresa Dos Pinos, renuentes a dejar de usar la denominación “queso tipo Turrialba” y por las mejoras prácticas de manufactura que deben implementar los productores.

El programa de visitas que preparó Carlos incluyó dos queseras artesanales y dos semi-industriales (link a video de una de las queseras), para que el Sr Lloyd tuviera el panorama completo del desarrollo quesero en el territorio, que dice Carlos abarca 9000 Ha y cerca de 200 plantas de queso. Se pudo constatar que las queseras artesanales están estancadas, con muy pocas mejoras en las instalaciones de la lechería y la quesera, aunque si han comenzado a elaborar otros tipos de queso (maduros y con especias), además de yogurt. En cambio, en las semi-industriales son evidentes las mejoras en instalaciones, introducción de equipos de acero inoxidable y gestión de la calidad. Estas plantas, de las cuales hay unas 10, elaboran una mayor variedad de quesos, yogurt y hasta helados.

Otro tema del que informó Carlos fue que la Feria del Queso se realizó este año fuera del territorio (Campo Ayala en Cartago), debido a que no se ha levantado la alerta de emergencia por la actividad del volcán Turrialba. En todo caso la feria fue todo un éxito de visitación y de ventas. 

También, resultó interesante conocer sobre las rutas de comercialización del queso. Cada productor comercializa en forma individual, en las ferias del agricultor, pulperías y supermercados de la Gran Área Metropolitana. En el caso de Carlos, se ha especializado en las ventas institucionales (una vez por semana) y casas particulares, de la cual tiene una cartera de cerca de 200 clientes, a quienes además de queso, les vende natilla, yogurt, tortillas y pan.


Desde el IICA no tenemos actualmente proyectos en la zona, pero siempre tratamos de apoyar, facilitaninformación y contactos. Al subdirector, seguramente le quedó bastante claro el concepto de SIAL y también los problemas que enfrentan diariamente los pequeños productores por competir en estas economías cada vez más globalizadas.
Autor: Marvin Blanco M.

12 de septiembre de 2015

Feria Nacional del Café

Marvin Blanco M.   La Feria Nacional del Café se realizó los pasados 4, 5 y 6 de setiembre en la antigua aduana. Después de ver muchas ferias mal organizadas y sin un objetivo claro, me dio gusto visitar esta feria.

Había representación de todas las zonas cafeteras del país donde los productores orgullosamente mostraron su café y los avances logrados en la producción de cafés finos y la innovación tecnológica en formas diferenciadas de beneficiado; especialmente me gustaron los campeonatos de catación y barismo, el tour virtual y la degustación de café de las 8 zonas productoras del país. También, había algunos productos elaborados con café, tales como panes, mermeladas, salsas y artesanías.

La aduana es sin duda un lugar adecuado para este tipo de ferias, por su ubicación céntrica y por el espacio y la arquitectura del edificio. Fui el sábado al mediodía y no había tanta gente, el domingo me comentaron que había mucha, tal vez demasiada para quienes realmente estaban interesados en comprar y conocer detalles sobre los tipos de cafés.

Como innovaciones, destacar el café en presentación para infusiones, los cafés fríos (aunque solo para tomar en el lugar) y algunos panes y mermeladas. Considero que faltó oferta de este tipo de productos y sobre todo que los productos tengan sabor genuino a café.

Café orgánico, gourmet y de calidad tradicional, había para todos los gustos, sin embargo pocos fuimos  los visitantes que compramos, la mayoría solo van a tomar café gratis.

Como punto alto destaco, el tour virtual de café, ilustrado con posters de gran calidad (adjunto fotos). La zona de comidas también me pareció ordenada, aunque por falta de tiempo no verifiqué la oferta de productos.

Entre las recomendaciones para mejorar la feria, estaría el cobrar, aunque sea una cuota mínima como medida para seleccionar los visitantes que realmente están interesados en la temática; entregar una bolsa a la entrada para inducir la compra; ubicar a los expositores por zonas de producción; ampliar la oferta de souvenirs (camisetas, gorras, posters, jarras, delantales, chorreadores, esculturas con madera de café, llaveros...). También habría que regular el tema del estacionamiento para evitar los abusos en el cobro por parte de guachimanes sin autorización alguna para cobrar.

Espero que se siga repitiendo esta feria nacional del café, la cual sin duda representa una parte muy importante de la cultura costarricense.

17 de julio de 2015

La Feria del Queso Turrialba en el Campo Ayala: éxito comercial, pero pérdida de identidad

German Masís, julio 2015

La Feria del Queso Turrialba que se realizó este año en el Campo Ayala, en Paraíso de Cartago, por razones del riesgo de una erupción del volcán Turrialba, estuvo muy concurrida y con una buena divulgación.

El campo Ayala, es un lugar de exposiciones ganaderas y actividades taurinas, muy extenso y de una gran tradición en la provincia de Cartago, el cual se ha utilizado también para fiestas de colegios y universidades.

Su escogencia por parte de los organizadores de la feria del Queso, fue estratégica, por tratarse de un lugar muy conocido y que dispone de una amplia zona de parqueo, a la postre una limitación que siempre han señalado los dirigentes cuando la feria se ha efectuado en la comunidad de Santa Cruz y zonas aledañas. En las instalaciones del campo, ubicadas al fondo del inmueble, regularmente áreas de establos y redondel, se organizó la feria distribuida por sectores de ventas de comidas a la entrada, luego artesanías en un módulo a la derecha, puestos de comidas y hacia la izquierda en el área de exhibiciones ganaderas, se ubicaron los puestos de las queserías y productos derivados.

Había 10 puestos de presentación y venta de quesos, entre ellos algunas de las pequeñas empresas y plantas semi-industriales de quesos más conocidas de Santa Cruz, como Las Virtudes, el Torito y Montelimar, una quesera artesanal y el puesto de la organización ASOPROA, organizadora de la feria y que ahora está vendiendo también quesos de sus asociados. Entre los productos ofrecidos en los puestos, se podía encontrar además del queso tierno y la natilla, típicas de Santa Cruz, quesos semiduros, maduros, quesos con especias, yogurt, rompope, mantequilla, leche agria y chicharrones.
En los puestos de venta de comidas, se ofrecían tortillas con queso, empanadas y biscochos, refrescos de varios sabores en leche, arroz con leche y entre las comidas casados y platillos tradicionales que incluían queso fresco o cocinado.

Tomando en cuenta la participación de productores y queserías de Santa Cruz, probablemente la presencia fue escasa de acuerdo al número de plantas y sobretodo queserías artesanales, así como relativamente limitada la participación de personas de la localidad, en la organización, en la venta de productos y comidas y en la disposición de servicios, como parqueo y otros.   La venta de artesanías y productos diversos generalmente ha estado en manos de comerciantes ajenos a esa comunidad del norte de Turrialba.

Es evidente, que exista la disyuntiva de hacer la feria del queso, en Santa Cruz con alta participación de productores y pobladores del lugar y mantener su identidad agroturística, o organizarla en otro lugar (Turrialba Centro o ahora Cartago), que por su ubicación y área de parqueo, constituya un éxito comercial para los organizadores y para el grupo de queserías que logren intervenir en la feria.

26 de mayo de 2015

La Feria del Aguacate en Esparza

Por German Masís Morales

Solo llegar a San Jerónimo de Esparza, era un desafío para quienes desde el Valle Central nos motivamos con la Feria del Aguacate, promocionada por algunos medios de comunicación.
Presentía que se trataba de una comunidad que había conocido hace 20 años, durante un viaje típico de un equipo de futbol que había aceptado un encuentro deportivo  en un pueblo desconocido del Pacífico Central.

En efecto, por referencias de gente de la zona, supimos que la feria se ubicaba en el sector de Macacona, en el cruce del antiguo restaurante de Parmenio  6 km. al norte, pasando el puente sobre el río Barranca, por cierto bastante seco. La feria estaría situada en aquel poblado que había conocido muchos años atrás por los motivos futboleros.

Llegando al lugar, entre grandes extensiones de potrero dedicadas a la ganadería, en uno de ellos divisamos algunos ranchos y cobertores que se terminaban de instalar  y al lado un amplio parqueo que ofrecía seguridad a los vehículos de quienes nos acercábamos sigilosos tratando de confirmar si ahí era la feria anunciada.

Apenas ingresar, unos enormes aguacates colgando y muchos otros en un recipiente de madera, nos anunciaban que estábamos en la feria de los aguacates criollos del mayor tamaño que habíamos conocido y que también vendían arbolitos del mismo cultivo, por si queríamos experimentar con éstos en otras zonas del país.

En realidad, sólo había dos puestos dedicados a la venta de los aguacates locales y una de ellas, también vendía otras frutas como mangos y naranjas de la zona (fuimos el primer día de la feria).  En cuanto a los demás puestos, uno estaba destinado a la venta de mermeladas de papaya de un grupo de mujeres de una comunidad cercana, otro a la venta de miel de abeja tradicional y abono orgánico de una organización ambientalista de la zona y los demás ofrecían comidas, bebidas o artesanías, amenizados por una alegre música en un lugar dedicado a presentaciones musicales durante el fin de semana.

Pudimos comprobar que la feria fue impulsada por la Cooperativa de Productores Agropecuarios de San Jerónimo, conformada por pequeños agricultores, con el apoyo del Centro Agrícola Cantonal de Esparza, e instituciones y empresas ubicadas en el cantón.

Este grupo de productores ganaderos y agrícolas de la comunidad de San Jerónimo, producen diversas frutales del Pacífico, pero consideran que el aguacate que cultivan es único y especial por su tamaño y calidad, lo que le asigna un gran potencial en el mercado nacional.

Se trata de la primera edición de una pequeña feria agroturística en una comunidad muy rural, que los productores de la zona pretenden poner en el escenario nacional, así como a su producto estrella “el aguacate” de una variedad criolla de gran tamaño.

Esta primera versión de la feria del aguacate en San Jerónimo, podría proyectarse como una actividad importante en la caliente y tranquila zona de Esparza, solo requiere agregarle productos complementarios, comidas elaborados a partir del aguacate e información que destaque sus bondades alimenticias. Importante también colocar señalización en las distintas vías de acceso a Esparza y específicamente a San Jerónimo.

28 de abril de 2015

Feria del Gustico Costarricense 2015

Por German Masís M. y Marvin Blanco M.

La cuarta edición de la Feria del Gustico Costarricense, se realizó entre el 17 y 19 de abril en la Antigua Aduana, convocando  cerca de 300 pequeñas empresas,  bajo el slogan ¡Lo mejor de nuestro mundo Rural¡. Esta feria, inspirada en la Expomundo Rural de Chile, puede considerarse la reina de las ferias agroalimentarias del país, por el tamaño, la gran cantidad de público que asiste y por celebrarse en la capital.

Organizada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería y el Sector Agroalimentario, además del ICT, el INA, el INAMU y el Ministerio de Cultura, la feria incluyó una atractiva exposición y venta de productos agroindustriales, artesanales y de servicios de turismo rural, junto a actividades gastronómicas, actividades culturales y de entretenimiento para  adultos y niños.

En los stands de la feria, se pudo degustar y comprar productos de la agroindustria rural, como café Triple A de la Asociación de Productores Agropecuarios de Acosta y Aserrí, café Cerro Biolley elaborado por la Asociación de Mujeres Asomobi, dulce granulado La Pailita de la Familia Alpízar de Jaris de Mora o miel de abeja  Dulcenina de la Familia Vargas de Tabarcia de Mora.  También chocolates  de la Asociación de Mujeres Amazilia del Caribe de Guácimo, vinos Don Julián de Pérez Zeledón y mermeladas de frutas, del grupo Ambrosía de Cañas, Guanacaste.

Los quesos no faltaron y se pudo degustar los quesos Muva de Los Chiles, así como otros quesos procesados y maduros, además de productos congelados Doña Grace, de Santiago de Paraíso. En panificación y repostería, las tradicionales rosquillas Zoraida de productoras de Filadelfia, Guanacaste o productos diversos de Panadería María Auxiliadora de Pacayas de Cartago.

Junto a la oferta de agroindustria rural, se presentaron productos de agroindustria urbana , como las mermeladas de frutas J y M ubicada en Calle Blancos, panificación Fargo, de la empresa Konig de Barrio México, repostería Jomar, de la empresa Geback, ubicada en Ochomogo y hasta las tradicionales jaleas Tricopilia de San José.

Además, de los productos alimentarios estuvieron presentes  pequeñas empresas que elaboran cosméticos y productos para la salud, así como productos de la artesanía en madera, cerámica y cabuya. Igualmente, fue abundante la oferta de comidas típicas.

Entre la oferta de turismo rural, se encontraron ofertas  como el ya tradicional Nacientes Palmichal en Acosta,  Colinas Verdes de Zapotal de Miramar de Montes de Oro y Las Hornillas en la Fortuna de Bagaces, Guanacaste, entre otras. En general, se observó mucho café, salsas y encurtidos, poca diferenciación y solo algunos  productos novedosos; asimismo, la oferta turística fue escasa y poco atractiva en cuanto a la información entregada.

La Feria del Gustico, es probablemente una muestra de los productos agroindustriales y los servicios turísticos rurales que las organizaciones y microempresas elaboran y ofrecen en todo el país.  Es una iniciativa valiosa de gran afluencia, que podría incluir una cantidad mayor de productos de la agroindustria rural, así como de comidas y recetas tradicionales muy apreciadas por los asistentes del área metropolitana del país. Se debería limitar la participación de empresas con productos ya establecidos en los mercados.

Es evidente el éxito de esta feria pero el recinto se quedó pequeño para esta feria y los organizadores deberán pensar en estrategias para manejar tanto público, porque es hasta peligroso concentrar tanta gente en un lugar cerrado.  Se podría, por ejemplo, extender la feria por dos semanas, cobrar una cuota módica o trasladarse a una calle o campo ferial.  También, se podrían incluir más actividades simultáneas que permitan distribuir los visitantes de modo que mientras unos estén comprando otros están observando espectáculos o exposiciones.