Buscar en este blog

16 de mayo de 2016

El boom de las ferias gastronómicas en San José

En los últimos meses, se han realizado varias ferias gastronómicas en San José, que están creando un espacio de encuentro de restaurantes y bares de algunos sectores de la ciudad, con visitantes de la gran Área Metropolitana, en un formato novedoso que puede ser una alternativa importante para pasar los fines de semana con la familia y amigos.
Las ferias gastronómicas referidas son las de barrio Escalante, que ya tiene varias ediciones, la del centro comercial Antares en barrio Dent y recientemente la de Santa Ana.
Foto: Periódico La Nación
En la feria de Barrio Escalante, los bares y restaurantes de la zona, exhiben y ofrecen sus productos gastronómicos, desde comidas y platillos de bocas nacionales, mexicanas, españolas e italianas, hasta bebidas naturales, licores y cervezas nacionales y extranjeras que hacen el deleite de los visitantes.
En el tema de las cervezas, merece un reconocimiento la oferta de cervezas artesanales, tanto de nuevas empresas que han incursionado en ese campo, como de las marcas que la empresa Florida Bebidas ha introducido para competir en este segmento de bebidas alcohólicas que ha despertado un inusitado interés de parte de los consumidores. También, aparecen los locales destinados a la oferta de vinos importados y nacionales y de tipos y marcas de café que se están abriendo espacio en el mercado nacional.
Otro segmento importante de esta feria es el de la repostería, panes y bocadillos diversos, elaborados por pequeñas empresas familiares, así como el de los jugos y helados, que complementan muy bien la oferta de productos.
Un aspecto a destacar, son los lugares para la presentación de música urbana, acústica e instrumental, que le dan un atractivo especial a la estancia en las calles de ese antiguo barrio josefino.
En una línea similar que la feria de barrio Escalante, se realizó el año anterior la feria del barrio Dent, con la presencia de los bares y restaurantes del centro comercial Antares con una oferta gastronómica también variada y de presentaciones musicales muy agradables para la concurrencia.
Recientemente, se efectuó la feria de Santa Ana, con un atractivo programa de actividades y con una oferta de comidas y bebidas muy amplia, que incluía gastronomía argentina, mexicana, alemana, peruana y criolla, que hicieron las delicias de los asistentes, junto a los lugares de venta de artesanías y los espectáculos de música folklórica nacional.

Las ferias gastronómicas son ya una actividad alternativa para las personas que en los meses de verano y de fin de año, desean disfrutar comidas y bebidas especializadas, postres y reposterías diferentes o saborear cervezas artesanales o vinos, en las calles o en parques urbanos, en puestos fijos o en equipos móviles, para pasar un fin de semana soleado o una noche fresca, en un ambiente gastronómico de conversación y música inigualable.
Autor: German Masís

9 de mayo de 2016

La Expoferia de Zarcero: una feria múltiple en un pintoresco lugar

Este fin de semana (6-8 mayo) se realizó la Expoferia de Zarcero en el campo ferial del lugar, un espacio muy apropiado en principio diseñado para la exposición ganadera, pero que por su extensión puede acoger una feria con varios propósitos como en esta ocasión.
Se trata de una feria,  con una buena divulgación que se extendió incluso a los medios de comunicación nacionales y con varios patrocinadores, entre ellos el Banco Nacional en apariencia el más fuerte, pero también de empresas de insumos agrícolas.
Este detalle que en otros reportes señalamos, resulta determinante en términos de los locales de exhibición y venta,  de la rotulación e identificación de los mismos, pero también de los banners de promoción del evento.
El sector de la feria de productos, ubicado en un espacio abierto, agrupa no sólo a los locales destinados a ese fin, sino también al área de comidas, también rotulado y a la tarima central de presentación de actividades culturales y música.
Entre los locales de productos, se destacan los de repostería y panadería, como rosquillas, panes, galletas, empanadas, cangrejos y palitos de queso, cocadas, cajetas, confitería, melcochas y los de conservas de higos y durazno, todos con productos de la zona y elaborados por empresas familiares.  
También, estaban presentes tres locales para la venta y degustación de productos lácteos,  dos de queserías familiares y otra de Coopebrisas, que ofrecían, quesos tiernos, semiduro, palmito, mozarella, queso crema, queso molido, natilla y yogurt de frutas, además de uno de jugos de frutas orgánicas y otro de venta de café torrefactado de una marca local.
Completaban el sector de venta de productos, los de productos hortícolas  en fresco, de flores, plantas y almácigos, los de artesanías de cuero y madera y hasta de servicios turísticos.
En el área de comidas, se ofrecía una gran variedad de comidas típicas, bebidas de frutas, café y postres, que fueron del agrado de los visitantes, que luego de hacer largas filas, se ubicaban en las mesas dispuestas con ese fin.
En el área de establos se encontraba la exposición ganadera donde había hatos de ganado lechero de más de una docena de fincas, que exhibían sus animales de distintas razas: jersey, holstein, pardo suizo y criollo, que recibían la admiración y las fotos de los visitantes.
Esta área pecuaria, se completa con las instalaciones de la exposición ganadera, que cada año presenta sus mejores especímenes a los jurados y al público que muestra todo su conocimiento de la ganadería, una de las actividades fuertes de la zona.

Esta feria en efecto, es una feria agroindustrial, ganadera y agroturística, porque los visitantes disfrutan de los productos y de la exhibición del ganado, pero sobretodo del paisaje agropecuario y rural de la bella comunidad de Zarcero.
Autor: German Másís M.

4 de mayo de 2016

La industrialización del achiote (Bixa orellana L.) en el Pacífico Central de Costa Rica

El achiote (Bixa orellana L) conocido también con los nombres de achote, bija, bixa, anoto, ocote y otros, es un pequeño árbol de aproximadamente 3 metros de altura, nativo de zonas tropicales. Se introdujo en la zona de Quepos, Costa Rica, hace más de 40 años utilizándose como cerca. La semilla del achiote está constituida por 40 y 45% de celulosa, 28% de humedad, un 5% de pigmentos, de 3.5 a 5.2 % de azúcares y 0.25% a 0.85% de un aceite esencial y del 1 al 5% de otro tipo de aceite que varía según las variedades.

El principal colorante del achiote es la bixina. Se utiliza en tintorería, cosméticos, cocina e industria alimenticia, también como repelente de insectos por los indígenas de Brasil y en la alimentación de pollos como fuente de caroteno para mejorar la coloración de los huevos. Los principales países consumidores son: Estados Unidos de América, Dinamarca, Alemania y Japón, mientras que los países de mayor producción han sido por tradición: Jamaica, Ecuador. Brasil, Perú, India, Sri Lanka, República Dominicana y Colombia.

El fruto tiene forma ovoide, alargada o esférica y presenta colores rojizo, amarillento o verde según la variedad. Posee en la superficie de su cápsula una serie de espinas de diverso tamaño y dureza. El interior del fruto está compuesto por dos valvas que contienen las semillas unidas con la placenta central. El número de semillas que contiene cada cápsula depende de la variedad, pues está sujeto a la polinización donde participan muchos insectos. Cada cápsula puede contener de 30 a 60 semillas. La semilla es pequeña, muy liviana cuando seca, recubierta por una resina a manera de pulpa, de color anaranjado rojizo, que constituye el colorante que se extrae comercialmente. Se menciona que las variedades de color verde amarillento, tanto hojas como frutos, son las que poseen mayor contenido de bixina (5.2%) según datos de la literatura confirmados por el autor en análisis realizados en el CITA. Este material es de origen nacional y se encuentra en estudio en la finca experimental de Coopefruta R.L. y en la zona de San Carlos.

La propagación se hace por estacas, semillas e injertos. Por medio de semillas la propagación es muy variable en su descendencia. La propagación por injerto produce mejores rendimientos durante la cosecha debido a la uniformidad de la madurez durante una sola vez al año. La propagación por estacas o clones son deseables cuando quiere reproducirse las características originales del árbol madre. Deben utilizarse estacas de madera dura en eras o cajas que contengan tierra mezclada con arena bajo sombra y bastante humedad.

Referente a la siembra, se recomienda distancias de 3 x 4 m (833 plantas por hectárea). La primera cosecha comienza entre 18 y 24 meses en zonas bajas costeras y lugares donde la precipitación es alta. En Colombia se cultiva desde el nivel del mar hasta unos 1200 metros con temperaturas entre 24 y 27°C.  La cosecha en las zonas de Quepos y Pérez Zeledón en Costa Rica, se presenta entre los meses de setiembre a diciembre, que es la época de mayor precipitación, lo cual hace difícil la cosecha y acarreo.  Se recomienda cortar las ramas terminales con los ramos de cápsulas sazonas, usando el cuchillo y dejando al árbol completamente desnudo. Una vez en el suelo con la mano se quiebra el tallo de la rama dejando unos 20 cm (una cuarta) de tallo para el proceso de desgranado. Este se realiza por medio de una máquina de madera con rodillos incrustados de clavos que, al accionarse manualmente, rompen las cápsulas que caen a una zaranda vibratoria donde se separa la semilla. En otros países, por ejemplo, Perú, se hace el desgranado manualmente con la ventaja de que se obtienen semillas muy limpias libres de impurezas o espinas de la cáscara en comparación con la extracción mecánica. 

Los rendimientos de semilla fresca para la región de Quepos van desde 863 kg por hectárea hasta 961 kg. Este rendimiento es bajo comparado con otros países como Perú que está entre 996 a 2000 kg, Colombia 2000 kg y Kenya de 1100 a 2200 kg/Ha.  Los rendimientos de semilla seca son del 30% a partir de semilla fresca.

La semilla seca, limpia y seleccionada del achiote empacada en bultos a granel, es el producto de mayor interés en el comercio internacional, siendo su precio cotizado con base al contenido de bixina, esto es de US$1.00 por unidad porcentual de bixina. Es decir, que para una semilla con un contenido de bixina del 3%, su precio sería de $3.00 por kilo. Sin embargo, el precio ha decaído durante los últimos años.

En el mercado existen básicamente dos tipos de colorantes derivados del achiote, los cuales se presentan en solución acuosa o en aceite. El primero (método hidrosoluble) se obtiene mediante la extracción con hidróxido de potasio haciendo uso de las propiedades ácidas de la bixina. Esta disolución una vez filtrada se emplea para colorear quesos y otros productos alimenticios. Si la disolución anterior se acidula, la bixina precipita y se separa por filtración o centrifugación. Posteriormente esta pasta extraída químicamente, se puede emplear para formular colorantes disueltos en agua o en aceite.

En el segundo método (liposoluble), la bixina puede ser extraída directamente con aceite empleando una mezcla de propilenglicol e hidróxido de potasio. Debido a las características de la mezcla resultante, este colorante puede utilizarse para alimentos con base acuosa o base lipofílica.

El color impartido por los colorantes del achiote es el anaranjado y tiene gran ventaja sobre otros colorantes naturales en que se pueden elaborar tanto para soluciones acuosas como lipofílicas (en aceite).

En la región norte de Quepos, los agricultores producen un colorante en forma de pasta de achiote extraída con lavados consecutivos de la semilla fresca, seguida de filtrado en mantas y evaporación constante en una paila a fuego lento con leña hasta obtener una masa viscosa. Esta es luego colocada en una manta a escurrir por una semana para formar la pasta de achiote.

En la Cooperativa Agrícola Industrial de Productores de Achiote Coopefruta R.L., se produce un colorante comercial para uso culinario, a base de la semilla fresca o seca del achiote extrayendo con aceite caliente de palma el colorante y mediante la adición de sal y preservantes, se obtiene el llamado achiote en pasta que se vende en los supermercados del país. Además, la Cooperativa posee instalaciones para secar la semilla de achiote en secadero de pila de cemento similar al empleado para secar la semilla de cacao. (secadores de plataforma). 

En algunas industrias de condimentos de la capital, se elabora el achiote en polvo a partir de la semilla seca molida finamente, previo tratamiento térmico de la semilla expuesta directamente en pailas (quemado) para incrementar el color del producto. Este producto ha venido a sustituir parcialmente el uso del azafrán importado de Europa.

Fuente: Quirós, Ricardo. La industrialización del achiote (Bixa orellana L.) en el Pacífico Central de Costa Rica. Consultor del Instituto para el desarrollo y la Acción Social (IDEAS). 2003 

2 de mayo de 2016

La Feria del Mango de Turrubares: una pequeña feria muy comunal

La feria del mango se celebró este último fin de semana en Turrubares, en su tercera edición según la promoción efectuada, aunque en mi caso conocí de su existencia hasta este año.
Al principio cuando llegué, luego de tomar el desvío a Turrubares por la ruta a Caldera, la encontré un poco desolada, pero pensé que probablemente es poco conocida, pero que a medida que se iba acercando el medio día, habría mayor afluencia de visitantes, lo cual efectivamente ocurrió.
La feria se encontraba ubicada frente a la iglesia en poco menos de 100 metros, por tratarse de una feria pequeña, unos cuatro o cinco toldos y algunos puestos en madera, en el centro un camión tipo tráiler con un par de amplificadores para la música y en la soda a la entrada de la iglesia una venta de comidas.
En un primer recorrido, pasé por los toldos de productos derivados del mango, por la inquietud de que el mango es una fruta con la que se pueden elaborar muchos productos y que tiene gran potencial agroindustrial.
Comencé en el puesto de batidos de mango, saboreando uno de ellos, elaborado con pulpa de mango natural, junto a la mermelada de mango dulce y verde y los helados de mango, productos elaborados de manera muy artesanal por una familia de la zona.
Luego en el puesto de la Escuela de Purires, ofrecían jugo de mango, helados, postres, como el mouse y quequitos, todos de mango y elaborados de manera natural por padres de familia de la Escuela.
En otro puesto, también había jugo de mango un poco más concentrado, acompañado de repostería pancitos, empanadas y quequitos para acompañar el jugo.
Luego, dos puestos más que ofrecían vinagre y productos de limpieza para el hogar, elaborados a  partir del mango como materia prima, que en su elaboración artesanal resultaban novedosos para los visitantes.
Al final de los lugares relacionados con el mango, el recorrido por los tres puestos dedicados a la venta de mango en fresco, pudiendo  seleccionar los más grandes para efectuar la compra, uno de los objetivos del viaje.
Junto al mango, vendían aguacate criollo, naranja, pejibayes, elotes, nances, plátanos y hasta manzanas y plantas ornamentales, éstos últimos productos venidos de fuera de la zona.
En términos de la oferta de productos agroindustriales, se ofrecía café tostado y en grano, elaborado por la Asociación de Productores del Cerro Turrubares, que también ofrecía jaleas y panes caseros y la miel de abeja en diferentes presentaciones elaborada por Productos Apícolas La Esperanza de San Luis de Turrubares.
Los demás puestos estaban dedicados a la venta de ropa, bisuitería, muebles y artesanía en madera y en barro, que completaban una pequeña feria, de carácter muy comunal con la participación de pocos productores y de varias organizaciones de la localidad.
Autor: German Masís M.

19 de abril de 2016

Crónica de la Feria del Gustico 2016

German Másís; Marvin Blanco
La Feria del Gustico es una megaferia organizada por un conjunto de instituciones estatales, tales como el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el Instituto Costarricense de Turismo, el Instituto Nacional de Aprendizaje, el Ministerio de Cultura y el Instituto de la Mujer, que tiene como objetivo “promover la comercialización de productos agroindustriales, artesanías y servicios turísticos”, pero que probablemente puede ir más allá de ese propósito, ya que contribuye a dar a conocer diversos productos y servicios regionales, a evidenciar algunos resultados de la innovación y promover la gastronomía nacional.
Con respecto a la edición anterior, se aplicaron algunos cambios en la ubicación de los stands y las actividades culturales que mejoraron la dinámica del evento. En esta ocasión, los stands se distribuyeron por regiones, lo que permitía reconocer los productos y servicios turísticos de las distintas organizaciones rurales participantes. Por su parte la tarima de eventos culturales se trasladó al patio con lo que se ganó espacio en la nave central para la colocación de stands y circulación de los visitantes.
En cuanto a las novedades de productos, se observó una mayor oferta de productos diferenciados o tipo gourmet, en carnes, lácteos, panadería y repostería, cafés finos, vinagres y cremas de frutas, así como una mayor participación de empresas de turismo rural. Un aspecto significativo, fue la promoción de productos novedosos que por su composición nutricional o su presentación pueden diversificar la gastronomía nacional.
En definitiva, la Feria del Gustico es un gran montaje institucional, que ofrece una muestra de los productos y servicios que se producen regionalmente, a un público numeroso que busca nuevos y variados productos en un lugar que se ha hecho pequeño. Entre los aspectos a mejorar está el limitar la participación de empresas urbanas o empresas con mercados ya establecidos  para las cuales hay otros espacios, por ejemplo, la Feria de la PYMES. Además, se debe mejorar la presentación de los stands (la mayoría muy básicos), aumentar la oferta de comidas y controlar de alguna manera el ingreso masivo de personas para reducir la aglomeración y hasta evitar el robo de productos.

Quizá esta iniciativa podría complementarse con un ciclo de ferias regionales y un salón anual de estímulo a la innovación y a la gastronomía.

18 de abril de 2016

La Feria de la Fresa en Vara Blanca: la fresa en toda su expresión

German Masís M.
Fui a la feria de la fresa, porque me gusta esa fruta y por la belleza de Vara Blanca, Poasito y lugares cercanos, pero un poco escéptico porque el año anterior había asistido y me había parecido no muy bien organizada, con pocos lugares de venta de fresa y productos derivados y sobretodo por el caos del tránsito de vehículos en la carretera principal en aquella oportunidad. Era temprano y ya cerca de Vara Blanca, pude notar para mi satisfacción que la vía estaba despejada y que había varios parqueos disponibles, mejor organizados alrededor de la feria. Sólo ingresar al campo ferial pude determinar una mayor cantidad de puestos dedicados a la venta de fresa, a la venta de productos a partir de la fruta y de otros productos agrícolas de la zona.
También, se podía observar una mejor organización de los puestos destinados a la fresa, concentrados en el sector central del campo, de los puestos de venta de artesanías, productos diversos y alrededor la ubicación de los puestos de comida, en un área mayor que la feria anterior, que incluía también el área de juegos para niños. Había un buen número de puestos de fresa, de varias presentaciones, tamaños y precios, que permitía caminar y seleccionar las de mayor tamaño y calidad y hasta lograr el agregado de leche condensada o miel a la fresa consumida en el lugar.

Muy significativa también la presencia de diversos productos que utilizan como materia prima la fresa, tales como mermeladas en diferentes presentaciones, ponche, vino, helados, refrescos, yogurt, tartaletas, pizzas y hasta cajetas de fresa, pero la “fresa en el pastel” resultó ser la elaboración y la venta del enorme queque elaborado por chefs de la zona, el cual se podía adquirir luego de hacer una larga fila frente al salón principal, donde se exhibía el mayor producto de la feria.
Además, se vendían otros productos de la zona, como las granadillas, el queso de varios tipos y hasta hongos, además de algunos puestos de conservas de frutas y verduras de pequeñas agroindustrias de lugares aledaños. Complementaban la fiesta, puestos de artesanía, pinturas y decoraciones y artículos de madera, barro y vidrio, elaboradas en algunos casos por artesanos locales, junto a las tradicionales ventas de ropa y bisutería.

En el sector de las comidas, además de las también tradicionales comidas y bebidas de todas las ferias, ofrecían algunas bebidas y postres elaborados a base de fresa, como flanes y pies, refrescos y helados y otras más novedosas como pizzas, que evidencian un mayor interés por promover alimentos a partir de esta fruta.

Por lo demás, la música y la alegría que amenizaba una feria de la fresa, deliciosa fruta de muchos usos, que los tres días de la feria atrae una inmensa cantidad de visitantes que abarrotan la vía principal y esperan una cada vez mejor organización y productos novedosos que incorporen la fresa al consumo y a la gastronomía nacional.

15 de abril de 2016

Taller sobre Quesos Artesanales en Brasil

Este taller se realizará en Joinville, Santa Catarina, el día 10 de agosto de 2016 en el marco del V Workshop Catarinense de Indicaciones Geográficas. Tiene como objetivo general el conocer, debatir, proponer y apoyar acciones orientadas a la regularizaçión de la producción y comercialización de los quesos artesanales en Brasil. Más información en: https://www.facebook.com/oficina.queijos.artesanais/?fref=ts

13 de abril de 2016

Coloquio internacional: Patrimonios alimentarios en América Latina

Envío de propuesta y calendario pre-coloquio
Los investigadores interesados en enviar una propuesta de ponencia para el Coloquio “Patrimonios alimentarios en América Latina: recursos locales, actores y globalización” podrán transmitirla al correo siguiente: patrimonios.alimentarios.2016@gmail.com
Las propuestas serán escritas en español, en letra times new roman de 12 puntos, a espacio sencillo. Deberán constar de 600 a 700 palabras y presentar un título, una problemática clara, una breve presentación de la metodología y unos resultados claves. Además de los resúmenes, los documentos enviados deberán constar de una breve presentación de los autores (grado académico e institución). También, los autores tendrán que indicar en que eje temático del coloquio su propuesta debería integrarse.
Se esperan las propuestas hasta el 20 de mayo de 2016. Los autores recibirán una respuesta del Comité de Organización a fines del mes de junio de 2016.